Teruel, capital de la provincia homónima en Aragón, se alza sobre un cerro a 915 metros de altitud en la confluencia de los ríos Turia y Alfambra, en una cuenca rodeada de muelas y sierras. Es una de las capitales de provincia más frías de España. Su clima es mediterráneo continentalizado frío, con inviernos largos y rigurosos y veranos cortos y moderados. La temperatura media anual apenas alcanza los 12 °C, con máximas estivales de 30 °C y mínimas invernales que frecuentemente descienden a -6 °C.
Las precipitaciones anuales rondan los 356 mm, escasas y concentradas en primavera y otoño. Teruel es legendaria por sus inviernos gelidos, con más de 80 dias de helada al año y temperaturas que ocasiónalmente bajan de -15 °C en las noches más despejadas. La nieve aparece varias veces cada invierno. Su posición en una cuenca cerrada favorece las inversiones térmicas y el estancamiento de aire frío, generando heladas de irradiación extremás. La amplitud térmica diaria puede superar los 20 °C.