Un alud (avalanche) se produce cuando la nieve acumulada en una ladera pierde cohesión y se desliza por gravedad. Los aludes de placa (los más mortíferos) se inician cuando una capa débil bajo una placa de nieve cohesiva colapsa. Los de nieve polvo forman nubes que avanzan a 200+ km/h.

En los Pirineos

Los Pirineos españoles registran decenas de aludes significativos cada temporada invernal. El riesgo se evalúa con la escala europea de peligro de aludes (1-5, de débil a muy fuerte). Factores: pendiente (>28°), orientación, nieve reciente, viento (acumula nieve en cornisas), temperatura (fusión). AEMET y el Centro de Lauegi emiten boletines diarios de peligro.