El crepúsculo es la fase de transición lumínica entre el día y la noche. Se produce porque la atmósfera dispersa la luz solar incluso cuando el sol está bajo el horizonte. Se distinguen tres tipos según el ángulo del sol:
Tipos
Civil (sol entre 0° y -6°): hay luz suficiente para actividades al aire libre sin iluminación artificial. Náutico (-6° a -12°): el horizonte marino es visible para la navegación. Astronómico (-12° a -18°): la luz solar interfiere con la observación de estrellas débiles. En Madrid, el crepúsculo civil dura unos 30 minutos; en latitudes altas puede prolongarse horas en verano (noches blancas escandinavas).