El espectro de Brocken (o espectro del Brocken) es un fenómeno óptico atmosférico en el que la sombra del observador se proyecta enormemente agrandada sobre una superficie de niebla o nubes situadas por debajo o enfrente, rodeada de una gloria — anillos concéntricos de colores del arcoíris. Debe su nombre al monte Brocken en las montañas Harz (Alemania), donde fue descrito por primera vez en 1780.
Mecanismo óptico
Se produce cuando el Sol se encuentra a espaldas del observador e ilumina la niebla o nube baja que tiene delante. La sombra se proyecta sobre las gotitas de agua, y la retrodispersión de la luz solar por las gotitas produce la gloria. La sombra parece enorme porque se proyecta sobre una superficie no plana (la niebla) a cierta distancia, creando un efecto de perspectiva exagerada. Los movimientos de la niebla pueden hacer que la sombra parezca moverse y «danzar».
Las condiciones ideales son: sol rasante (amanecer o atardecer), observador en una posición elevada (cima montañosa, borde de acantilado, avión), y niebla o nubes bajas por debajo o enfrente. En España, es frecuente en los Pirineos, Picos de Europa, Sierra Nevada y la Sierra de Guadarrama, especialmente al amanecer cuando las nubes de valle no se han disipado.
El espectro de Brocken ha generado numerosas leyendas en diferentes culturas: montañeros que creían ver gigantes o espíritus en la niebla. Es un fenómeno puramente óptico, sin ningún peligro, y uno de los más bellos que puede presenciar un amante de la montaña. Ver también: gloria, cinturón de Venus.