La gloria es un fenómeno óptico atmosférico que consiste en una serie de anillos concéntricos de colores (similar al arcoíris pero mucho más pequeña) que aparecen alrededor del punto antisolar — el punto diametralmente opuesto al Sol visto desde el observador. Se produce por la retrodispersión de la luz solar en las gotitas de agua de una nube o niebla.

Mecanismo óptico

A diferencia del arcoíris (causado por refracción y reflexión interna en gotas grandes), la gloria se produce por un mecanismo complejo que involucra la difracción de onda superficial alrededor de gotitas pequeñas y uniformes (típicamente 5-20 µm de diámetro). La luz penetra la gota, sufre reflexiones internas, y emerge en la dirección opuesta. La interferencia entre las ondas que recorren la superficie de la gota por ambos lados produce los anillos coloreados.

Se observa frecuentemente desde aviones como un conjunto de anillos brillantes alrededor de la sombra del avión proyectada sobre las nubes (el «halo del piloto»). En montaña, forma parte del espectro de Brocken, rodeando la sombra gigantesca del observador. El diámetro de los anillos es inversamente proporcional al tamaño de las gotitas.

En España, las glorias son frecuentes en las montañas cuando las nubes cubren los valles y el sol ilumina desde detrás: Pirineos, Picos de Europa y todas las sierras con inversiones térmicas matinales son lugares privilegiados para observarlas. Es un fenómeno efímero y delicado que requiere condiciones precisas de iluminación y tamaño uniforme de las gotitas. Ver también: espectro de Brocken, cinturón de Venus.