Los rayos crepusculares (crepuscular rays, también llamados «rayos de Dios» o «dedos de Dios») son haces de luz que parecen divergir desde el sol cuando los rayos se filtran a través de huecos entre las nubes. En realidad son paralelos, pero la perspectiva los hace parecer divergentes, igual que los raíles de un tren.

Cuándo se observan

Son más espectaculares al amanecer o atardecer, cuando el sol está bajo y la atmósfera contiene partículas (humedad, polvo, calima) que dispersan la luz y hacen visibles los haces. Los rayos anticrepusculares son la continuación de estos haces en el lado opuesto del cielo, donde parecen converger en el punto antisolar.