El CO se produce cuando la combustión es incompleta por falta de oxígeno: motores de gasolina, calefacciones, incendios forestales. Es inodoro e incoloro, lo que lo hace especialmente peligroso en espacios cerrados. Se une a la hemoglobina 200× más fuerte que el O₂.
En ambiente exterior, los niveles más altos se registran en zonas de tráfico denso y durante episodios de inversión térmica. La vida media del CO en la atmósfera es de 1-2 meses. Los satélites MOPITT y Sentinel-5P monitorizan el CO global, revelando emisiones de incendios forestales y contaminación industrial.