A diferencia del ozono estratosférico (protector), el ozono troposférico (O₃) es un contaminante dañino. Se forma por reacciones fotoquímicas entre NOx (de vehículos e industria) y COV (compuestos orgánicos volátiles) bajo radiación solar intensa, con máximos en tardes soleadas de verano.
En España
España supera frecuentemente los umbrales de ozono de la UE (120 μg/m³ en media de 8h) durante olas de calor, especialmente en zonas periurbanas y rurales a sotavento de grandes ciudades. Paradójicamente, las concentraciones son mayores fuera de las ciudades porque el NO urbano destruye parte del O₃. Irrita las vías respiratorias y daña la vegetación.