La termoclina es una zona de transición térmica entre los 50 y 300 metros de profundidad donde la temperatura cae rápidamente (puede descender 10-15 °C en unas decenas de metros). Actúa como barrera que limita el intercambio vertical de agua, nutrientes y oxígeno.

Importancia meteorológica

La profundidad de la termoclina influye en la SST y, por tanto, en la intensidad de ciclones tropicales. Un huracán que mezcla aguas profundas frías a través de una termoclina poco profunda se debilita; uno sobre termoclina profunda mantiene acceso a agua cálida y puede intensificarse. En El Niño, la termoclina del Pacífico ecuatorial se profundiza en el este.