La SST (Sea Surface Temperature) se mide mediante boyas, barcos y satélites infrarrojos. Es uno de los parámetros más importantes en meteorología: regula la evaporación, alimenta los ciclones tropicales (requieren SST ≥ 26 °C), modula El Niño/La Niña y determina la intensidad de la brisa marina.
En el Mediterráneo
El Mediterráneo alcanza SSTs de 27-30 °C en agosto-septiembre, acumulando enorme energía que alimenta las lluvias torrenciales otoñales cuando DANAs pasan sobre él. El calentamiento del Mediterráneo (+1,5 °C desde 1980) está intensificando estos eventos. La SST también condiciona las praderas de posidonia y la biodiversidad marina.