Un huracán es un ciclón tropical intenso que se forma sobre océanos con temperatura superficial superior a 26,5 °C y cuyos vientos máximos sostenidos alcanzan o superan los 119 km/h (64 nudos, categoría 1). Es el fenómeno meteorológico más poderoso de la Tierra: un huracán maduro libera tanta energía como 200 veces la capacidad de generación eléctrica de todo el planeta.
Se llaman «huracanes» en el Atlántico Norte y Pacífico Noreste, «tifones» en el Pacífico Noroeste y «ciclones» en el Índico y Pacífico Sur — pero son el mismo fenómeno. Se clasifican con la escala Saffir-Simpson: desde categoría 1 (119-153 km/h, daños mínimos) hasta categoría 5 (>252 km/h, destrucción catastrófica). Los peligros incluyen vientos destructivos, marejada ciclónica (elevación del nivel del mar de hasta 6+ metros), precipitaciones torrenciales (>500 mm) e inundaciones.
La temporada de huracanes del Atlántico va del 1 de junio al 30 de noviembre, con pico en septiembre. Aunque España no sufre impactos directos de huracanes (el agua del Atlántico cerca de la Península es demasiado fría), los restos de huracanes que se convierten en borrascas extratropicales sí afectan ocasionalmente a las Islas Canarias y la Península Ibérica con lluvias intensas y vientos fuertes. El huracán Leslie (2018) impactó en Portugal como tormenta post-tropical, y los restos del huracán Gordon (2006) trajeron lluvias récord a Canarias.