Un derecho (del español «derecho», por los vientos en línea recta) es un sistema convectivo de mesoescala que produce una franja de vientos destructivos de al menos 100 km de largo, con rachas superiores a 90 km/h (algunos derechos alcanzan 150-200 km/h). A diferencia del tornado, cuyos vientos son rotatorios y localizados, el derecho causa daños en línea recta a lo largo de cientos de kilómetros.
Los derechos se producen cuando una línea de tormentas se organiza y genera una corriente descendente masiva (macroburst múltiple) que se alimenta continuamente de la inestabilidad y la cizalladura del entorno. La franja de destrucción puede extenderse 400-500 km de largo y 50-100 km de ancho, con árboles derribados en la misma dirección (lo que permite distinguirlos de tornados en el análisis posterior).
Aunque son más frecuentes en el Medio Oeste de Estados Unidos, los derechos también se producen en Europa. En junio de 2022, un derecho devastó zonas de Francia, Alemania y Suiza con vientos de hasta 170 km/h, causando muertes y miles de millones en daños. En España, eventos similares aunque menos extremos se han documentado asociados a líneas de turbonada (sistemas convectivos de mesoescala), especialmente en el valle del Ebro y la costa mediterránea en verano.