La Niña es la fase fría del ciclo ENSO, opuesta a El Niño. Durante La Niña, la temperatura superficial del Pacífico ecuatorial central y oriental desciende 0,5-2 °C por debajo de lo normal y los vientos alisios se intensifican, acumulando agua aún más cálida en el Pacífico occidental (Indonesia, Filipinas, norte de Australia).

Los efectos globales son generalmente opuestos a los de El Niño: más lluvias e inundaciones en Australia y el Sudeste Asiático, más sequía en el suroeste de Norteamérica y el Cuerno de África, intensificación de la temporada de huracanes del Atlántico (más huracanes y más potentes, porque La Niña reduce la cizalladura vertical que inhibe su desarrollo) e inviernos más fríos en el norte de Norteamérica.

En España, La Niña se asocia débilmente con inviernos más fríos y secos en el sur peninsular, aunque la señal es menos clara que en los trópicos. La Niña tiende a durar más que El Niño (a veces 2-3 años consecutivos) y puede seguir inmediatamente a un evento de El Niño. Cuando no hay ni El Niño ni La Niña, se habla de condiciones neutrales del ENSO. El seguimiento del ENSO es una herramienta fundamental de la predicción estacional en Meteo.es.