El albedo es la proporción de radiación solar que una superficie refleja de vuelta al espacio, expresada como un valor entre 0 (negro perfecto, absorbe toda la radiación) y 1 (blanco perfecto, refleja toda). Es un concepto fundamental en el balance energético de la Tierra y en la ciencia del clima.

Valores típicos de albedo: nieve fresca 0,80-0,90 (refleja casi toda la luz), nubes gruesas 0,60-0,90, arena del desierto 0,30-0,45, suelo desnudo 0,10-0,30, bosques 0,10-0,20, océano 0,06-0,10 (muy oscuro, absorbe casi toda la radiación). El albedo medio del planeta Tierra es de aproximadamente 0,30 (refleja el 30 % de la radiación solar entrante).

El albedo tiene una importancia crucial en el cambio climático a través de retroalimentaciones positivas: cuando el hielo ártico se funde, se expone el océano oscuro que absorbe más radiación y calienta aún más el agua, fundiendo más hielo — el llamado «efecto albedo del hielo». De forma similar, la deforestación para crear pastos aumenta el albedo local y modifica los patrones de precipitación. Los científicos estudian incluso estrategias de geoingeniería basadas en aumentar el albedo (pintar tejados de blanco, inyectar aerosoles en la estratosfera) como posibles herramientas contra el calentamiento global.