Circulación termohalina
Sistema global de corrientes oceánicas profundas impulsado por diferencias de temperatura y salinidad del agua.
La circulación termohalina (del griego thermos «calor» y halos «sal») es el sistema global de corrientes oceánicas profundas que redistribuye calor y nutrientes por todo el planeta, actuando como una cinta transportadora oceánica. El motor principal es el hundimiento de agua superficial densa (fría y salada) en el Atlántico Norte, cerca de Groenlandia e Islandia, donde el agua enfriada por el aire ártico y concentrada en sal por la evaporación se hunde hasta el fondo oceánico y fluye hacia el sur.
Esta agua profunda recorre el fondo del Atlántico, rodea la Antártida, se adentra en el Índico y el Pacífico, y gradualmente asciende (upwelling) a lo largo de siglos. Un ciclo completo tarda aproximadamente 1.000 años. El componente atlántico se denomina AMOC (Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico) y es responsable de que Europa occidental tenga un clima significativamente más templado que otras regiones a la misma latitud —transporta el equivalente a un millón de centrales nucleares en energía térmica hacia el norte.
El cambio climático amenaza este sistema: el deshielo de Groenlandia y el aumento de precipitación en latitudes altas diluyen la salinidad del Atlántico Norte, reduciendo la densidad del agua y debilitando el hundimiento. Estudios recientes sugieren que la AMOC se ha debilitado un 15-20% desde mediados del siglo XX. Un colapso total —posible pero improbable en este siglo— tendría consecuencias drásticas: enfriamiento abrupto de Europa, alteración de los monzones y subida del nivel del mar en el Atlántico occidental.