El monzón es un sistema de vientos de escala continental que invierte su dirección entre el verano y el invierno, produciendo una marcada alternancia entre una estación seca y una estación húmeda. El más conocido es el monzón del sur de Asia, que entre junio y septiembre trae lluvias torrenciales a India, Bangladesh, Myanmar y el Sudeste Asiático, y entre noviembre y marzo sopla en sentido contrario (monzón de invierno, seco).
El mecanismo es similar al de la brisa marina pero a escala continental: en verano, el continente asiático se calienta mucho más que el océano Índico, creando una gran zona de baja presión que atrae aire húmedo del mar. Las lluvias monzónicas son vitales para la agricultura de más de 2.000 millones de personas: el 70 % de la precipitación anual de India cae en la estación del monzón. Un monzón débil puede causar sequías y hambrunas; un monzón excesivo, inundaciones catastróficas.
Existen monzones en otras regiones: el monzón de África occidental (responsable de la estación lluviosa del Sahel), el monzón norteamericano (lluvias de verano en el suroeste de EE. UU. y norte de México) y el monzón australiano. En Europa no hay monzón verdadero, pero en el Mediterráneo occidental existe un ciclo estacional similar a menor escala: el predominio de tiempo seco y estable en verano (dominio del anticiclón de las Azores) y las lluvias otoñales e invernales (paso de borrascas atlánticas y DANAs).