La ciclogénesis explosiva (bomb cyclone o bombogénesis) ocurre cuando un ciclón extratropical se intensifica a un ritmo extraordinario: su presión central cae al menos 24 hPa en 24 horas (ajustado por latitud). Esto genera vientos de fuerza de huracán, oleaje extremo y precipitaciones intensas.
Ejemplos notables
La tormenta Klaus (2009) devastó el suroeste de Francia y norte de España con vientos de 200 km/h. La «Perfect Storm» de 1991 y numerosas borrascas atlánticas que afectan a Galicia y la cornisa cantábrica son ejemplos de ciclogénesis explosiva. El fenómeno se produce sobre corrientes oceánicas cálidas (Gulf Stream, Kuroshio) donde el contraste térmico entre aire polar y agua templada es máximo.