La aurora boreal (en el hemisferio norte) o aurora austral (en el sur) es un fenómeno óptico natural en el que cortinas, arcos y bandas de luz coloreada — predominantemente verde, púrpura, rojo y azul — iluminan el cielo nocturno en regiones de alta latitud. Son uno de los espectáculos naturales más impresionantes del planeta.
Mecanismo físico
Se producen cuando partículas cargadas del viento solar (protones y electrones) son canalizadas por el campo magnético terrestre hacia los óvalos aurorales alrededor de los polos. Al penetrar en la alta atmósfera (100-300 km de altitud), estas partículas colisionan con átomos de oxígeno y nitrógeno, excitándolos. Al regresar a su estado fundamental, estos átomos emiten fotones: el oxígeno produce el verde brillante (557,7 nm) y el rojo (630 nm), mientras que el nitrógeno genera azules y púrpuras.
La actividad auroral está directamente ligada a la actividad solar: las tormentas geomagnéticas causadas por eyecciones de masa coronal (CME) intensifican las auroras y pueden extender su visibilidad hacia latitudes más bajas. Durante tormentas geomagnéticas severas (índice Kp ≥ 7), se han observado auroras desde España, especialmente en mayo de 2024 durante el máximo del ciclo solar 25.
Aunque no son un fenómeno meteorológico en sentido estricto (ocurren muy por encima de la atmósfera meteorológica), las tormentas geomagnéticas asociadas pueden afectar a redes eléctricas, comunicaciones por radio y sistemas GPS. Ver también: nube noctilucente.