Clasificación de Köppen
Sistema de clasificación climática mundial basado en la temperatura y precipitación mensuales, creado por Wladimir Köppen.
La clasificación climática de Köppen (1884, revisada en 1936 por Köppen-Geiger) es el sistema más utilizado para categorizar los climas de la Tierra. Utiliza valores medios mensuales de temperatura y precipitación para dividir el planeta en cinco grupos principales: A (tropical), B (árido), C (templado cálido), D (continental frío) y E (polar), cada uno subdividido según el régimen de lluvias (f=sin estación seca, s=verano seco, w=invierno seco) y la temperatura del verano.
España presenta una diversidad climática notable dentro del sistema de Köppen: Csa (mediterráneo con verano caluroso) domina el interior y el este peninsular; Csb (mediterráneo con verano templado) aparece en Galicia y la cornisa cantábrica; BSk (semiárido frío) cubre el sureste (Almería, Murcia) y zonas del valle del Ebro; Cfb (oceánico) caracteriza la España atlántica; y Dfc (continental frío) se encuentra en los Pirineos altos. Las Islas Canarias añaden subtipos subtropicales y desérticos. Esta variedad convierte a España en uno de los países europeos con mayor diversidad climática.
La clasificación de Köppen sigue siendo ampliamente utilizada en estudios de cambio climático para rastrear el desplazamiento de las zonas climáticas: modelos recientes muestran que los climas áridos (tipo B) están expandiéndose en el Mediterráneo, mientras que los climas polares (tipo E) retroceden en latitudes altas. Es una herramienta fundamental en agricultura, ecología, arquitectura bioclimática y planificación territorial.