Los vientos alisios (trade winds en inglés) son vientos planetarios que soplan de forma persistente desde las altas presiones subtropicales hacia las bajas presiones ecuatoriales. En el hemisferio norte soplan del noreste; en el hemisferio sur, del sureste. Son notablemente constantes en dirección y fuerza (15-25 km/h), lo que los hizo cruciales para la navegación a vela durante siglos (Colón los aprovechó para cruzar el Atlántico).
Se forman por la circulación general de la atmósfera: el aire caliente asciende en la zona ecuatorial (zona de convergencia intertropical, ZCIT), se desplaza hacia los polos en altura, desciende en las latitudes subtropicales (los anticiclones subtropicales) y regresa al ecuador por la superficie, desviado por la fuerza de Coriolis. La convergencia de los alisios de ambos hemisferios en la ZCIT genera una banda de tormentas que rodea el ecuador.
En las Islas Canarias, los alisios son el factor climático dominante: soplan la mayor parte del año desde el noreste, trayendo aire húmedo que genera el famoso mar de nubes en las vertientes norte de las islas (entre 600 y 1.500 m de altitud) y el clima seco y soleado de las vertientes sur. La inversión de los alisios a unos 1.500 m impide que las nubes crezcan más. El debilitamiento de los alisios está relacionado con el fenómeno de El Niño.