El chinook es un viento cálido y seco que desciende por la ladera oriental de las Montañas Rocosas en Norteamérica, desde Alberta (Canadá) hasta Colorado (EE. UU.). Es el equivalente norteamericano del efecto Föhn alpino: el aire húmedo del Pacífico asciende por la vertiente occidental, se enfría, pierde su humedad como precipitación, y al descender por la vertiente este se calienta adiabáticamente a razón de unos 10 °C por cada 1.000 m.

Efectos térmicos extremos

Los chinooks producen algunos de los cambios de temperatura más bruscos registrados en la Tierra. El caso más célebre ocurrió en Spearfish, Dakota del Sur, el 22 de enero de 1943: la temperatura subió de -20 °C a +7 °C en solo 2 minutos. En Calgary, Alberta, es habitual que un chinook eleve la temperatura 20-30 °C en pocas horas en pleno invierno, derritiendo la nieve con rapidez asombrosa.

El nombre proviene de la tribu Chinook del noroeste del Pacífico. Los nativos lo llamaban «el devorador de nieve» (snow eater) por su capacidad de fundir gruesas capas de nieve en horas mediante la combinación de calor, sequedad y viento. La baja humedad (a menudo inferior al 10 %) acelera la sublimación directa de la nieve.

Los chinooks tienen importantes implicaciones agrícolas (pueden salvar cosechas del frío invernal pero también provocar ciclos de congelación-descongelación dañinos), sanitarias (se asocian a migrañas y cambios de ánimo) y de riesgo de incendios. Su equivalente en Argentina es el zonda. Ver también: efecto Föhn.