El zonda es un viento cálido, seco y polvoriento que desciende por la ladera oriental de la cordillera de los Andes en Argentina, principalmente en las provincias de San Juan, Mendoza y San Luis. Es el equivalente sudamericano del efecto Föhn alpino y del chinook norteamericano: aire húmedo del Pacífico asciende, descarga su humedad como precipitación en la vertiente chilena, y desciende reseco y recalentado por la ladera argentina.

Características e impacto

El zonda puede elevar la temperatura 15-25 °C en pocas horas, con valores que superan los 40 °C incluso en invierno, mientras la humedad relativa cae por debajo del 10 %. Las rachas de viento alcanzan 80-120 km/h, levantando nubes de polvo que reducen la visibilidad. Se presenta entre mayo y noviembre (otoño-primavera austral), con una media de 5-10 episodios anuales.

Sus efectos son múltiples: riesgo extremo de incendios forestales por la combinación de calor, sequedad y viento; daños en viñedos y frutales de la región cuyana; problemas respiratorios y cardiovasculares en la población; y un impacto psicológico documentado (irritabilidad, insomnio, cefaleas) similar al del Föhn europeo.

El nombre proviene de la quebrada de Zonda, en San Juan, donde el viento se percibe con especial intensidad. Los servicios meteorológicos argentinos emiten alertas específicas de zonda cuando las condiciones sinópticas favorecen estos episodios. Ver también: chinook, efecto Föhn.