Ábrego
Viento cálido y húmedo del suroeste en la Península Ibérica, asociado a lluvias en la vertiente atlántica.
El ábrego (del latín africus, viento de África) es un viento de componente suroeste que sopla sobre la Península Ibérica, cargado de humedad atlántica y asociado frecuentemente a la llegada de frentes y borrascas desde el Atlántico. Es uno de los vientos más lluviosos de España, especialmente en la mitad occidental: Galicia, Portugal, Extremadura, oeste de Castilla y León, y la vertiente atlántica andaluza.
El ábrego se produce cuando una borrasca profunda se sitúa al norte o noroeste de la Península, generando un flujo de aire marítimo subtropical hacia el suroeste ibérico. Este aire cálido y muy húmedo asciende al encontrarse con los sistemas montañosos (Sierra Morena, Sistema Central, sierras extremeñas), produciendo precipitación orográfica abundante. Las mayores acumulaciones se registran en las sierras de Grazalema (Cádiz), donde el ábrego contribuye a que esta localidad sea el punto más lluvioso de España (>2.000 mm/año).
En la tradición española, el ábrego se contrapone al cierzo (frío y seco del norte) y al solano (cálido y seco del este). Mientras que el cierzo y el solano desecan, el ábrego riega: es el viento que llena los embalses de la mitad sur y alimenta las dehesas extremeñas. Su nombre persiste en la toponimia y la cultura popular de Castilla y Extremadura, donde «viento ábrego» es sinónimo de lluvia inminente. En la rosa de los vientos clásica mediterránea, ocupa la posición de los 225° (suroeste), también llamado libeccio en italiano.