Parhelio
Punto brillante de luz que aparece a ambos lados del sol, causado por la refracción en cristales de hielo atmosféricos.
El parhelio (del griego para «junto a» y helios «sol»), también llamado perro solar o sundog en inglés, es un fenómeno óptico que se manifiesta como uno o dos puntos luminosos brillantes situados a aproximadamente 22° a cada lado del sol, a su misma altura sobre el horizonte. Frecuentemente aparecen con un tono rojizo en el borde más cercano al sol y azulado en el opuesto, y pueden ir acompañados de un halo solar de 22°.
Se producen por la refracción de la luz solar al atravesar cristales de hielo hexagonales planos (tipo plaqueta) suspendidos en cirros o cirrocúmulos. Estos cristales, al caer lentamente, se orientan con sus caras planas horizontales, actuando como prismas que desvían la luz un mínimo de 22°. A diferencia del halo, que requiere cristales con orientaciones aleatorias, el parhelio necesita esta orientación preferencial horizontal.
Los parhelios son más intensos y frecuentes cuando el sol está bajo sobre el horizonte (amanecer y atardecer), ya que la geometría de la refracción es óptima. A medida que el sol asciende, los parhelios se alejan del halo de 22° y pierden intensidad. En la Antigüedad, la aparición de múltiples «soles» se interpretaba como presagio, y los cronistas romanos y medievales documentaron numerosos avistamientos. Hoy se sabe que son indicativos de cirros altos, frecuentemente asociados a la aproximación de un frente cálido.