Un tornado de fuego (fire whirl o fire tornado) se forma cuando el calor intenso de un incendio genera una columna de aire ascendente que adquiere rotación. Los más débiles son remolinos de llamas de pocos metros; los más extremos pueden ser verdaderos tornados con vientos superiores a 200 km/h.
Mecanismo
El incendio calienta el aire intensamente, creando corrientes ascendentes potentes. Si existe cizalladura del viento ambiental o la topografía canaliza el flujo, la columna puede adquirir rotación. En casos extremos, como los incendios de Canberra (2003) y Carr Fire en California (2018), se han documentado tornados de fuego EF-3 que devastaron áreas fuera del perímetro del incendio original. Los pyrocumulonimbus pueden intensificar el fenómeno.