El estratocúmulo (Sc) es la nube más común del planeta: cubre aproximadamente el 20 % de la superficie terrestre en cualquier momento. Se presenta como una capa de masas redondeadas, rodillos o parches agrupados con base entre 600 y 2.000 m, más gruesos y con más textura que el estrato pero sin el desarrollo vertical del cúmulo.

Tienen un papel climático importante: al ser extensos y brillantes, reflejan una cantidad significativa de radiación solar (alto albedo), enfriando la superficie. Los científicos del clima estudian intensamente cómo responderán los estratocúmulos al calentamiento global, ya que una reducción de su cobertura podría amplificar el calentamiento. Algunos modelos sugieren un posible «punto de ruptura» a niveles altos de CO₂.

En España, los estratocúmulos son frecuentes en el mar de nubes de las Islas Canarias (la capa de estratocúmulos bajo la inversión de los alisios), en los cielos invernales del interior peninsular y en la costa cantábrica con flujo marítimo. Producen poca o ninguna precipitación (a veces llovizna ligera) pero dominan los cielos grises invernales que caracterizan ciudades como Bilbao, Oviedo o Valladolid.