El cumulonimbus (Cb) es la nube más imponente y peligrosa de la atmósfera. Se desarrolla verticalmente desde altitudes bajas (600-2.000 m) hasta la tropopausa, alcanzando fácilmente los 10.000 a 15.000 metros de altura. Su parte superior adopta la forma característica de yunque (incus) al extenderse horizontalmente contra el techo de la troposfera.

En su interior alberga corrientes ascendentes violentas (hasta 30 m/s) y descendentes, que son responsables de rayos, granizo, lluvias torrenciales, microexplosiones (downbursts) e incluso tornados. La separación de cargas eléctricas por la colisión entre cristales de hielo y gotas superenfriadas genera los campos eléctricos que desencadenan las descargas. Un solo cumulonimbus puede contener la energía equivalente a varias bombas atómicas.

Los cumulonimbus se clasifican en: Cb calvus (cima redondeada, fase de crecimiento), Cb capillatus (cima fibrosa con yunque, fase madura) y Cb incus (yunque bien desarrollado). Cuando un cumulonimbus adquiere rotación interna se convierte en una supercélula, el tipo de tormenta más severa. Son frecuentes en verano en el interior peninsular y en otoño en el Mediterráneo, donde el mar cálido proporciona la humedad y energía necesarias.