El golpe de calor (heatstroke) es una emergencia médica grave que se produce cuando el sistema de termorregulación del cuerpo humano colapsa y la temperatura corporal central supera los 40 °C. Sin tratamiento inmediato, puede causar daño cerebral, fallo multiorgánico y muerte. Se distingue del «agotamiento por calor» (fase previa, reversible) en que implica disfunción del sistema nervioso central.

Tipos y mecanismos

Se clasifican en: golpe de calor clásico (afecta a personas vulnerables — ancianos, enfermos crónicos, niños — durante olas de calor, especialmente tras noches tropicales consecutivas) y golpe de calor por esfuerzo (afecta a personas jóvenes y sanas que realizan ejercicio intenso en condiciones de calor y humedad: trabajadores al aire libre, deportistas, militares).

Los síntomas incluyen: temperatura corporal >40 °C, piel caliente, roja y seca (la sudoración cesa), confusión, pérdida de consciencia, convulsiones, taquicardia y shock. El tratamiento urgente es el enfriamiento rápido (inmersión en agua fría, compresas de hielo) y la hidratación intravenosa.

En España, el golpe de calor causa decenas de muertes cada verano, con picos durante olas de calor intensas. La temperatura de bulbo húmedo es un predictor más fiable del riesgo que la temperatura convencional. Las medidas preventivas incluyen: evitar la exposición solar entre 12-18 h, hidratación continua, ventilación y aire acondicionado, y vigilancia especial de personas mayores que viven solas. Ver también: noche tropical, sensación térmica.