Una ola de frío se define como un episodio de al menos 3 días consecutivos en los que las temperaturas se sitúan significativamente por debajo de la media climática. AEMET la declara cuando las temperaturas mínimas son extremadamente bajas en un área extensa.

Causas

Se producen por la irrupción de aire polar o ártico hacia latitudes medias, generalmente asociada al debilitamiento del vórtice polar o al desplazamiento del jet stream hacia el sur. En España, las olas de frío más severas traen nevadas a cotas bajas, heladas generalizadas y temperaturas bajo cero incluso en la costa. El riesgo para la salud (hipotermia) y la agricultura (daño por helada) es considerable.