El punto de rocío (o temperatura de rocío) es la temperatura a la que una parcela de aire, enfriada a presión constante, alcanza la saturación y el vapor de agua comienza a condensarse en gotitas líquidas. Cuando la temperatura del aire coincide con el punto de rocío, la humedad relativa es del 100 %. Es una medida absoluta de la cantidad de vapor de agua presente en el aire, a diferencia de la humedad relativa, que depende de la temperatura.
Un punto de rocío alto indica mucho vapor de agua en el aire. Con un punto de rocío superior a 20 °C, el ambiente se siente bochornoso y opresivo; por encima de 24 °C, se considera peligrosamente húmedo para la salud. Un punto de rocío inferior a 10 °C se percibe como confortable. En España, los puntos de rocío más altos se registran en la costa mediterránea en verano y los más bajos en el interior en invierno.
En meteorología, la diferencia entre la temperatura del aire y el punto de rocío (llamada depresión del punto de rocío o spread) es un indicador crucial: cuando se acercan, la probabilidad de niebla, nubes bajas o precipitación es alta. En el cumulonimbus, un spread bajo en superficie indica alta humedad que puede alimentar tormentas severas. La altura de la base de las nubes se estima a menudo con la fórmula: base (m) ≈ 125 × (T - Td), donde Td es el punto de rocío.