La llovizna (o sirimiri, calabobos, orbayo) es una precipitación compuesta por gotas de agua extremadamente finas, de diámetro inferior a 0,5 mm, que caen lentamente y de forma muy uniforme. A diferencia de la lluvia, las gotas de llovizna parecen flotar en el aire en lugar de caer. Procede de nubes bajas de tipo estrato o estratocúmulo y nunca de nubes convectivas como el cumulonimbus.

Aunque la intensidad es baja (típicamente <0,5 mm/h), la llovizna persistente puede acumular cantidades significativas a lo largo de horas o días. En Galicia recibe el nombre de orballo; en el País Vasco, sirimiri o txirimiri; en Asturias, orbayu — nombres que reflejan la frecuencia del fenómeno en la cornisa cantábrica, donde la llovizna es característica del clima oceánico.

La llovizna reduce la visibilidad (puede bajar a menos de 1 km) y hace resbaladizas las carreteras sin que los conductores perciban la necesidad de extremar la precaución, lo que la convierte en un peligro vial subestimado. En aviación, la llovizna engelante (gotas superenfriadas que se congelan al contacto con el avión) es particularmente peligrosa. La llovizna se registra en los partes METAR con el código DZ (drizzle).