El graupel (también llamado nieve granulada o granizo blando) es un tipo de precipitación sólida formada por cristales de nieve recubiertos de una capa de hielo opaco mediante un proceso de acreción (depósito de gotitas de agua sobreenfriada sobre el cristal de nieve). El resultado son bolitas blandas, blancas y opacas de 2-5 mm de diámetro que se deshacen fácilmente al aplastarlas.

Formación y distinción

Se forma en nubes de tipo cumulonimbus o cúmulos de gran desarrollo donde coexisten cristales de hielo y gotitas de agua sobreenfriada (entre 0 °C y -40 °C). Cuando un copo de nieve cae a través de esta zona de agua sobreenfriada, las gotitas se congelan instantáneamente sobre su superficie, creando una capa de escarcha que oculta la estructura original del cristal.

Es importante distinguirlo de: la nieve (cristales sin acrecionar, estructura hexagonal visible); el granizo (hielo denso, transparente o translúcido, >5 mm, no se deshace fácilmente); y el hielo granulado (gotas congeladas, transparentes). El graupel rebota al impactar contra superficies duras, a diferencia de los copos de nieve.

En España, el graupel es frecuente en tormentas de primavera y en chubascos invernales de montaña. A menudo se confunde popularmente con «granizo pequeño», pero su naturaleza es completamente diferente. Es también un precursor del rayo: la colisión de graupel con cristales de hielo dentro de las nubes genera la separación de cargas que produce los relámpagos. Ver también: granizo, nieve polvo.