Cencellada
Depósito de hielo formado por la congelación de gotitas de niebla o nube supraenfriada al contacto con superficies sólidas.
La cencellada se produce cuando gotitas de agua supraenfriada presentes en la niebla o en nubes bajas impactan contra objetos expuestos —ramas, cables eléctricos, antenas, estructuras metálicas— y se congelan instantáneamente al contacto. A diferencia de la helada, que se forma por deposición directa de vapor, la cencellada requiere la presencia de gotitas líquidas a temperaturas bajo cero.
Existen dos tipos principales: la cencellada blanda (escarcha de niebla), de aspecto blanco y poroso con densidad baja, formada cuando las gotitas son muy pequeñas y congelan atrapando aire entre ellas; y la cencellada dura (hielo vítreo), transparente y densa, que se produce con gotitas mayores que se extienden antes de congelar, creando una capa compacta y adherente. En condiciones extremas de montaña, la cencellada dura puede acumular capas de varios centímetros en pocas horas.
En España, la cencellada es un fenómeno habitual en cumbres y puertos de montaña del Sistema Central, Pirineos y Cordillera Cantábrica durante el invierno. Representa un peligro significativo para infraestructuras: el peso del hielo acumulado puede derribar líneas eléctricas y torres de telecomunicaciones, y en la aviación constituye un riesgo grave al alterar el perfil aerodinámico de las aeronaves. La temperatura y el contenido de agua líquida de la niebla determinan qué tipo de cencellada se forma.