Un microclima es el clima local de un área que puede ser tan pequeña como un jardín, una ladera o una calle urbana. Puede diferir significativamente del clima general de la zona por factores como orientación al sol, abrigo del viento, proximidad a masas de agua o presencia de vegetación.

Ejemplos

Una ladera orientada al sur en España recibe más radiación solar y es más cálida que la orientada al norte. Los patios interiores de Córdoba crean un microclima fresco por evaporación. Las islas de calor urbanas son microclimas a escala de ciudad. En agricultura, identificar microclimas permite elegir cultivos adaptados: los viñedos de calidad explotan microclimas específicos de ladera, altitud y exposición.