Las nubes orográficas se producen cuando el viento empuja el aire contra una montaña o cadena montañosa, forzándolo a ascender. Al subir, el aire se enfría adiabáticamente hasta alcanzar el punto de rocío y condensarse. Incluyen nubes lenticulares, nubes bandera (pegadas a cumbres) y capas de estancamiento.
Efecto en la precipitación
Las nubes orográficas son responsables de la precipitación orográfica: la vertiente de barlovento recibe lluvias abundantes mientras que la de sotavento queda en «sombra de lluvia» con clima seco. En España, este efecto es muy visible en los Pirineos, la Cordillera Cantábrica y Sierra Nevada, donde las diferencias de precipitación entre vertientes pueden superar los 1.000 mm anuales.