Una tromba marina (waterspout) es un vórtice de aire en rotación que se extiende desde una nube hasta la superficie del mar. Existen dos tipos: las trombas de buen tiempo (fair-weather waterspouts), que se forman sobre aguas cálidas sin necesidad de tormenta, son relativamente débiles (vientos de 50-80 km/h) y se disipan rápidamente al tocar tierra; y las trombas tormentosas, que son auténticos tornados sobre el agua, asociadas a cumulonimbus y potencialmente destructivas.

Las trombas de buen tiempo son comunes en el Mediterráneo occidental, especialmente entre agosto y noviembre, cuando la temperatura del mar es máxima. Se forman frecuentemente en líneas de convergencia sobre el mar, donde brisas de diferentes direcciones se encuentran. Son visibles como un embudo blanquecino que levanta espuma y agua. El Mediterráneo es una de las regiones del mundo con mayor densidad de trombas marinas, comparable al sureste de Estados Unidos.

En España, las costas de Cataluña, Baleares, Valencia, Murcia y Andalucía oriental registran decenas de trombas al año. La mayoría son de buen tiempo y causan daños menores, pero las trombas tormentosas que tocan tierra pueden provocar daños significativos equivalentes a un tornado EF0-EF2. La detección se realiza visualmente (por marineros, pescadores y ciudadanos) y mediante radar. Las trombas de buen tiempo pueden romper la cadena si un barco pasa a través de ellas, pero las tormentosas deben evitarse siempre.