El radar meteorológico es uno de los instrumentos más poderosos de la meteorología moderna. Emite pulsos de microondas (frecuencias de 2-10 GHz, longitud de onda de 3-15 cm) que se reflejan al golpear gotas de lluvia, granizo, copos de nieve y cristales de hielo. Analizando la señal reflejada (eco), se determina la ubicación, intensidad y tipo de precipitación en tiempo real.

La red de radares de AEMET en España cuenta con 15 radares Doppler de banda C (5,6 GHz) que cubren la práctica totalidad del territorio. Los radares Doppler no solo detectan la precipitación sino que miden la velocidad radial de las gotas, permitiendo detectar rotaciones (mesociclones), cizalladura del viento y convergencias de viento. Los modelos más avanzados (polarimétricos, de doble polarización) pueden distinguir entre lluvia, nieve, granizo y aguanieve.

En los mapas de radar, los colores indican la intensidad: verde (lluvia ligera, 1-5 mm/h), amarillo (moderada, 5-15 mm/h), naranja (fuerte, 15-30 mm/h), rojo (muy fuerte, >30 mm/h) y púrpura (extrema, posible granizo). En Meteo.es puedes consultar el radar en tiempo real sobre nuestro mapa interactivo, con datos de RainViewer y cobertura paneuropea. El radar tiene limitaciones: no ve bien por debajo de los montes (sombras orográficas), pierde precisión a larga distancia y puede confundir bandadas de pájaros o anomalías de propagación con lluvia.