El ceilómetro (del inglés ceiling, techo de nubes) es un instrumento meteorológico que mide la altura de la base de las nubes emitiendo pulsos de luz láser verticalmente y cronometrando el retorno de la señal retrodispersada. Es esencialmente un lidar simplificado, optimizado para una función específica: determinar el «techo» de nubes.

Funcionamiento y precisión

El ceilómetro emite pulsos láser (habitualmente en el infrarrojo cercano, 905 o 1064 nm) a una frecuencia de varios miles por segundo. Cuando el haz encuentra la base de una nube, parte de la luz se retrodispersa hacia el receptor. El tiempo de ida y vuelta, multiplicado por la velocidad de la luz y dividido por dos, da la distancia a la nube con precisión de ±5-10 m. Los modelos modernos pueden detectar hasta 3-4 capas de nubes simultáneas hasta 13 km de altitud.

En aviación, la información del ceilómetro es crítica: determina si se puede operar con reglas de vuelo visual (VFR) o instrumental (IFR), y es esencial para los informes METAR y TAF que reciben los pilotos. Un techo de nubes inferior a 60 m (200 ft) impide la mayoría de las aproximaciones instrumentales. Todos los aeropuertos certificados disponen de al menos un ceilómetro junto a cada pista.

Los ceilómetros también se utilizan en investigación para monitorizar la capa límite planetaria, detectar ceniza volcánica y aerosoles, y en redes de vigilancia de calima sahariana. En España, la red de AEMET cuenta con ceilómetros en todos los aeropuertos principales. Ver también: lidar meteorológico, estación meteorológica automática.