La veleta es uno de los instrumentos meteorológicos más antiguos (se conocen desde la Grecia clásica). Se instala a 10 metros de altura (estándar OMM) y su punta indica de dónde viene el viento: una veleta apuntando al norte indica viento del norte (N). Se complementa con el anemómetro para medir la velocidad.

Las veletas modernas de estaciones automáticas usan potenciómetros o encoders ópticos y reportan la dirección en grados (0-360°). La dirección del viento se promedia vectorialmente en periodos de 2-10 minutos para filtrar fluctuaciones turbulentas.