La escarcha (hoarfrost) se produce por sublimación inversa (deposición): el vapor de agua pasa directamente a cristales de hielo sobre superficies cuya temperatura está por debajo de 0 °C. Se diferencia de la helada en que esta congela agua líquida ya depositada (rocío congelado).
Condiciones de formación
Se necesitan noches despejadas (máxima pérdida radiativa), poco viento (para que el aire frío se estabilice junto al suelo) y suficiente humedad. La escarcha forma cristales blancos y delicados en forma de agujas, plumas o abanicos. En agricultura, la escarcha sobre cultivos puede causar daños por congelación del agua intracelular de las plantas, especialmente peligrosa en floración.