El feedback hielo-albedo es uno de los mecanismos de amplificación más importantes del cambio climático. El hielo y la nieve tienen un albedo alto (0,6-0,9) y reflejan la mayor parte de la radiación solar. Cuando se derriten, exponen océano oscuro (albedo 0,06) o tierra (albedo 0,1-0,3) que absorben mucho más calor.
En el Ártico
Este feedback explica el calentamiento ártico amplificado: el Ártico se calienta 2-4 veces más rápido que la media global. Cada verano se pierden ~13% de hielo marino por década. La pérdida de la banquisa ártica estival (prevista para 2030-2050) eliminará gran parte de este albedo reflectante, acelerando el calentamiento global.