La lluvia engelante (o lluvia helada, freezing rain en inglés) es uno de los fenómenos meteorológicos más peligrosos y menos conocidos por el público. Consiste en gotas de agua líquida que, al caer sobre superficies cuya temperatura está por debajo de 0 °C, se congelan instantáneamente formando una capa de hielo transparente y liso llamada cencellada o verglas.

Se produce en una configuración atmosférica muy específica: una capa de aire cálido (>0 °C) en altura funde los cristales de nieve que caen de las nubes, convirtiéndolos en gotas de agua líquida. Estas gotas atraviesan después una capa superficial fina de aire frío (<0 °C) que no es suficientemente profunda para volver a congelarlas en vuelo, pero sí enfría el suelo lo bastante para que la congelación ocurra al impacto. Si la capa fría superficial fuera más profunda, las gotas se congelarían en el aire y caerían como aguanieve o hielo granulado.

Los efectos pueden ser devastadores: carreteras convertidas en pistas de hielo (accidentes en cadena), líneas eléctricas y telefónicas que colapsan bajo el peso del hielo, ramas y árboles que se quiebran, y aeropuertos paralizados. En España es relativamente rara pero ocurre en mesetas, páramos y puertos de montaña durante heladas intensas con frentes cálidos en altura. La aviación teme especialmente este fenómeno por la formación de hielo en las alas (icing).