Las mammatus (o mamma) son protuberancias esféricas o abollonadas que cuelgan de la parte inferior de una nube, dándole un aspecto dramático de «burbujas invertidas» o «ubres» (su nombre proviene del latín mamma, «mama»). Se forman principalmente bajo el yunque de los cumulonimbus más potentes, aunque también pueden aparecer bajo altoestratos y estratocúmulos.

Su formación se debe a la subsidencia localizada: bolsas de aire frío y cargado de cristales de hielo descienden desde la nube hacia aire más seco y cálido debajo, creando estas protuberancias antes de evaporarse. Cada «burbuja» puede tener un diámetro de 1 a 3 km y descender varios cientos de metros. Las mammatus son uno de los espectáculos más fotogénicos de la meteorología, especialmente cuando son iluminadas por la luz rasante del atardecer.

Contrariamente a la creencia popular, las mammatus no indican necesariamente un tornado inminente, pero sí señalan la presencia de una tormenta muy potente con fuertes corrientes y turbulencia. En España se observan con relativa frecuencia asociadas a tormentas severas de verano en el interior peninsular, especialmente en la meseta norte y el valle del Ebro tras el paso de supercélulas.