Un modelo meteorológico numérico (NWP, Numerical Weather Prediction) es un sistema computacional que divide la atmósfera en una cuadrícula tridimensional y resuelve las ecuaciones de la dinámica de fluidos, termodinámica y radiación para cada celda en pasos de tiempo sucesivos, simulando la evolución futura del estado atmosférico. Es la base de la predicción meteorológica moderna, complementando la interpretación humana de mapas sinópticos. Los principales modelos globales son: GFS (Global Forecast System, NOAA — resolución ~13 km), ECMWF/IFS (Centro Europeo, considerado el más preciso — resolución ~9 km), GEM (Canadá) y ICON (DWD Alemania). Existen también modelos de área limitada de mayor resolución: HARMONIE-AROME (AEMET, 2.5 km para España), AROME (Météo-France, 1.3 km) y HRRR (NOAA, 3 km para EE.UU.). La resolución determina qué fenómenos puede resolver: a 1-3 km se resuelven tormentas individuales; a 10+ km solo se representan sistemas de mayor escala. La predicción por conjuntos (ensemble) ejecuta múltiples simulaciones con condiciones iniciales ligeramente perturbadas para cuantificar la incertidumbre. La fiabilidad disminuye con el alcance temporal: las predicciones a 1-3 días son muy precisas, a 5-7 días son útiles, y más allá de 10 días solo ofrecen tendencias generales. Los satélites, radiosondas y radares proporcionan los datos de entrada (observaciones) que alimentan estos modelos.