La nube de pared (wall cloud) es una formación nubosa accesoria que aparece como un descenso localizado y a menudo rotante de la base de un cumulonimbus o supercélula. Se forma en la zona de mayor corriente ascendente de la tormenta, donde el aire cálido y húmedo de baja altitud es succionado hacia arriba con tal velocidad que la condensación ocurre por debajo del nivel base general de la nube, creando una protuberancia descendente de aspecto amenazador. Su identificación es de vital importancia en meteorología operativa porque la nube de pared es el precursor más fiable de formación de tornados. Cuando la nube de pared muestra rotación persistente (visible como giro lento a simple vista), se denomina mesociclón y el riesgo de tornado se eleva drásticamente. Un embudo que descienda desde la nube de pared hasta el suelo constituye un tornado. No todas las nubes de pared producen tornados, pero casi todos los tornados significativos nacen de una. La nube de pared típica tiene un diámetro de 1-5 km y se sitúa generalmente en el flanco sur o suroeste de la tormenta (en el hemisferio norte). Visualmente se distingue de otras formaciones por su aspecto liso en la parte superior (frente a la textura rugosa del cumulonimbus), su posición más baja que la base circundante, y la ausencia de precipitación en su interior inmediato (la lluvia cae en zonas adyacentes). Los cazadores de tormentas la buscan como señal principal de actividad severa. En España, las nubes de pared se observan ocasionalmente durante tormentas severas en el valle del Ebro, la meseta y el Mediterráneo.