La advección es el transporte horizontal de una propiedad atmosférica (calor, humedad, vorticidad, contaminantes) por el movimiento del viento. Se distingue de la convección, que es el transporte vertical. Es uno de los procesos más importantes en meteorología porque determina cómo cambian las condiciones atmosféricas en un lugar cuando llegan masas de aire con propiedades diferentes.

Tipos de advección

  • Advección cálida: viento que transporta aire más cálido hacia una región. Se detecta cuando las isotermas cruzan los vientos de forma que el aire más cálido avanza. Favorece el ascenso del aire (el aire cálido se eleva sobre el frío) y la formación de nubes y precipitación.
  • Advección fría: viento que transporta aire más frío. Genera inestabilidad (el aire frío desplaza al cálido por debajo) y es la principal causa de chubascos post-frontales y cielos de cúmulos.
  • Advección de humedad: transporte de vapor de agua, fundamental para alimentar sistemas de precipitación como las DANAs mediterráneas.

En los mapas del tiempo, la advección se estima analizando el ángulo entre el viento y las isotermas (o líneas de igual humedad). Los modelos numéricos calculan la advección en cada punto de su rejilla para predecir cómo evoluciona el campo de temperatura, humedad y viento.

Para España, la advección cálida sahariana es responsable de las olas de calor más severas, mientras que la advección fría polar provoca los episodios de heladas y nevadas invernales. La advección de humedad desde el Mediterráneo alimenta las lluvias torrenciales del litoral. Ver también: vorticidad, frente frío, masa de aire.