El índice de aridez es un indicador climático que cuantifica el grado de sequedad de una región comparando la precipitación (P) con la evapotranspiración potencial (ETP). La formulación más utilizada internacionalmente es la de la UNESCO/UNEP: IA = P / ETP. Un valor bajo indica un clima seco; un valor alto, un clima húmedo.
Clasificación UNESCO
- Hiperárido: IA < 0,05 (desiertos extremos: Sáhara central, Atacama)
- Árido: 0,05 - 0,20 (desiertos con vegetación dispersa)
- Semiárido: 0,20 - 0,50 (estepas, matorrales)
- Subhúmedo seco: 0,50 - 0,65 (mediterráneo seco, sabanas)
- Húmedo: > 0,65 (climas templados húmedos, ecuatoriales)
España presenta una enorme diversidad: desde zonas húmedas en Galicia y la cornisa cantábrica (IA > 1,0) hasta zonas semiáridas en Almería, Murcia y el sureste peninsular (IA = 0,20-0,30), que incluyen el único desierto de Europa continental (Tabernas). Esta gradación explica la extraordinaria diversidad paisajística y agrícola de la Península.
El cambio climático está desplazando las isoyetas hacia el norte en la Península Ibérica, con tendencia a la aridificación del sur y centro de España. Modelos proyectan que un 30-40 % adicional de la superficie peninsular pasará de subhúmedo a semiárido antes de 2100. Ver también: periodo de retorno.