Una isobara (del griego isos «igual» y baros «peso») es una línea dibujada en un mapa sinóptico que conecta todos los puntos con la misma presión atmosférica reducida al nivel del mar. Se trazan habitualmente cada 4 hPa (hectopascales): 996, 1000, 1004, 1008, 1012, 1016, 1020… Son el esqueleto de cualquier mapa meteorológico y permiten identificar de un vistazo los sistemas de presión.

La separación entre isobaras es la clave para interpretar el viento: isobaras muy juntas indican un gradiente de presión fuerte y, por tanto, vientos intensos; isobaras separadas significan vientos débiles o calma. Las isobaras cerradas concéntricas indican centros de presión: un anticiclón (A o H, valores crecientes hacia el centro) o una borrasca (B o L, valores decrecientes hacia el centro).

El viento no sopla perpendicular a las isobaras (del alta a la baja presión) sino casi paralelo a ellas, desviado por la fuerza de Coriolis. En el hemisferio norte, dejando la baja presión a la izquierda. La fricción con la superficie desvía el viento ligeramente hacia la baja presión. En altura, donde no hay fricción, el viento sigue las isobaras exactamente: es el viento geostrófico. Otras líneas similares son la isoterma (igual temperatura) y la isoyeta (igual precipitación).