El mistral es un viento del norte o noroeste, frío, seco y a menudo violento, que se canaliza por el valle del Ródano en el sur de Francia y desemboca en el golfo de León y el Mediterráneo occidental. Es uno de los vientos regionales más conocidos y potentes de Europa, con rachas que pueden superar los 130 km/h durante varios días consecutivos.

Origen y mecanismo

Se produce cuando un anticiclón se sitúa sobre el Atlántico norte o el golfo de Vizcaya mientras una borrasca se instala en el Mediterráneo. El gradiente de presión resultante fuerza al aire frío continental a acelerarse por el estrechamiento natural del valle del Ródano, actuando como un embudo. Este efecto Venturi amplifica la velocidad del viento de forma notable.

El mistral es especialmente frecuente en invierno y primavera, cuando los contrastes térmicos entre las masas de aire continental y el Mediterráneo son mayores. Despeja los cielos del sur de Francia, dejando una luminosidad excepcional que inspiró a pintores impresionistas como Cézanne y Van Gogh. Sin embargo, también deseca la vegetación y aumenta enormemente el riesgo de incendios forestales en la Provenza.

Su influencia se extiende al noreste de España: Cataluña, Baleares y la costa levantina pueden experimentar mar gruesa, descenso térmico y cielos despejados cuando el mistral es potente. Guarda relación con el cierzo aragonés, ambos vientos canalizados por valles fluviales. Ver también: tramontana.