El pluviómetro es el instrumento que mide la cantidad de precipitación caída en un punto, expresada en milímetros (mm) o litros por metro cuadrado (L/m²), que son equivalentes: 1 mm = 1 L/m². El más sencillo es un recipiente cilíndrico con un embudo que recoge el agua de lluvia, cuyo nivel se lee en una escala graduada.

Los pluviómetros profesionales incluyen: pluviómetro de balancín (tipping bucket: un pequeño cubo se llena, bascula, vacía y el mecanismo cuenta cada basculamiento — 0,2 mm cada uno; es el más usado en estaciones automáticas), pluviómetro de peso (pesa el agua acumulada; más preciso para nieve) y disdrómetro (mide el tamaño y velocidad de cada gota individual). La red pluviométrica de AEMET cuenta con más de 3.000 pluviómetros repartidos por España.

Las medidas pluviométricas son esenciales para la hidrología (gestión de embalses, predicción de crecidas), la agricultura (necesidades de riego), la climatología (estudios de tendencias) y la verificación de predicciones. El récord de precipitación en 24 horas en España es de 817 mm en Oliva, Valencia (1987), uno de los valores más altos registrados en Europa. A nivel mundial, el récord es de 1.825 mm en 24 horas (Cilaos, Reunión, 1966). Instrumento complementario: el radar meteorológico, que estima la precipitación a distancia.